Muchas personas compran su propio router para tener mejor Wi-Fi que el que trae el equipo del proveedor. Hay dos formas de instalarlo: detrás del router del proveedor (la más simple) o con el equipo del proveedor en modo puente (bridge). Te explicamos las dos.
Antes de empezar
- Un router propio, idealmente con Wi-Fi de doble banda (2,4 y 5 GHz).
- Un cable de red (suele venir en la caja del router).
- Una computadora o celular para configurarlo.
Opción 1: tu router detrás del router del proveedor
No necesitás pedirle nada al proveedor y se hace en minutos.
- Conectá un cable desde uno de los puertos LAN del equipo del proveedor al puerto WAN (o "Internet") de tu router. Suele tener otro color o estar marcado.
- Encendé tu router y conectate a él por cable o a su red Wi-Fi por defecto (los datos están en la etiqueta).
- Entrá a su configuración desde el navegador. La dirección suele ser 192.168.0.1 o 192.168.1.1, y también figura en la etiqueta.
- En el tipo de conexión WAN elegí IP dinámica (DHCP). Casi siempre ya viene así.
- Configurá el nombre de tu red Wi-Fi y una contraseña segura con cifrado WPA2 o WPA3.
- Para evitar interferencias, desactivá el Wi-Fi del equipo del proveedor o usá un canal distinto.
Ojo: en este esquema hay dos routers seguidos (lo que se llama "doble NAT"). Para navegar, ver series y teletrabajar no hay problema; en algunos juegos online o para acceder a cámaras desde afuera puede dar complicaciones.
Opción 2: equipo del proveedor en modo puente
En modo puente, el equipo del proveedor solo hace de "traductor" de la línea y tu router se encarga de todo lo demás. Evita el doble NAT, pero:
- Hay que pedirle al proveedor que configure su equipo en modo puente, o hacerlo vos si te da acceso.
- Puede que tu router necesite datos de conexión que te tiene que dar el proveedor (por ejemplo, usuario y contraseña PPPoE).
- Si algo sale mal, te quedás sin internet hasta revertirlo, así que conviene hacerlo con su asistencia.
Comprobá que todo funcione
- Conectá una computadora por cable a tu router nuevo y hacé un speed test.
- Repetí la prueba por Wi-Fi en distintas habitaciones, en la red de 5 GHz y en la de 2,4 GHz.
- Compará con lo que medías antes: si el Wi-Fi mejoró en las habitaciones lejanas, la instalación valió la pena.
Si la casa es grande y la señal todavía no llega bien, mirá repetidor, mesh o PLC.